¿Quién no conoce a Miguel Mihura? ¿Quién no sabe que fue uno de los humoristas más importantes del Siglo XX? ¿Quién ha olvidado que su primera obra, Tres sombreros de copa, fue una de las precursoras del humor absurdo? ¿Quién desconoce que esta historia, en realidad, se trate de una autoficción?
Ese que vivió, después escribió, trato de vender, desestimó, despreció, estrenó a regañadientes y por último le encumbró a formar parte la
historia de la literatura dramática. Mihura.
El último comediógrafo es un homenaje al teatro, a sus oficios, a nuestra historia y sobre todo a la de Miguel Mihura. Un hombre cuya vida siempre estuvo vinculada al humor y al teatro. Un teatro que le dio todo lo que le podía dar aunque aquello llegará tarde, sumamente tarde. A menudo, cuando pensamos en nombres tan grandes como el de Mihura, tendemos a creer que la carrera y la vida de estos artistas fue algo fácil y sencillo, como el talento que desprendían. Pero, al menos en este caso, nada de eso fue así. La historia de Mihura está llena de resbalones con cascara de pera que hicieron que el propio autor se convirtiera en un personaje de comedia. Una comedia, esta, en la que, como cualquier otro personaje cómico, nuestro protagonista logrará levantarse de cada resbalón para dejarnos al final un legado del que todavía hoy damos gracias por tanta caída y, sobre todo, por tanta insistencia en volver a alzarse. Adrián Perea (Autor de Mihura)
En Mihura, el último comediógrafo nos adentramos en los claroscuros de la vida de Miguel Mihura para conocer un poco más y mejor los entresijos del oficio de los comediantes y comediógrafos.
Dirección Beatriz Jaén.